sábado, 10 de enero de 2015

La cena




Compró todo lo necesario: un paquetito de queso rallado, un litro de leche, mantequilla, un paquete de sal, un bote de nuez moscada y otro de pimienta negra molida, un kilo de harina; una cajita de láminas de lasaña, una cebolla grande, una redecilla con tres cabezas de ajo, un kilo de tomates maduros, una lata de tomate frito; una cuerda de nylon, una bolsa de bridas grandes, un paquete de guantes de látex;  dos botellas de disolvente tamaño extra, una de lejía, otra de amoniaco y cuatro de peróxido de hidrógeno; una sierra, tres rollos de plástico transparente para cubrir superficies, un juego de cuchillos con afilador eléctrico y una máquina para picar carne.

10 comentarios:

  1. Iván Cabrera Cartaya12 de enero de 2015, 6:57

    Tiene toda la pinta... qué bien insinuar acciones mediante condimentos sin contar nada y sugiriéndolo todo.

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  2. María e Iván, gracias por pasar por aquí y por dedicarme algo de su tiempo. Un saludo.

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  3. Este texto es un gran ejemplo de que es más importante lo que no se escribe que lo que sí se escribe, y cómo, paradójicamente, sólo otorgamos valor a lo que no se escribe si lo que sí escribe está bien escrito.

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  4. Me siento identificado con este texto: cada vez que voy al supermercado compro todo-todo. No vaya ser que a media semana me quede sin poder picar carne y tenga que volver.

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  5. Ruymán, Francisco y Álvaro, muchas gracias por los comentarios y por dedicarme algo de su tiempo . Un saludo.

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    Respuestas
    1. De nada, muchacho! Fíjate que he vuelto pa volverlo a leer y todo! Genial.

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